Review Sons of Anarchy 4×12

A falta de tres capítulos para finalizar la temporada, Sons of Anarchy está dispuesta a no darnos un maldito respiro. Quedan dos episodios después que ampliasen la duración de la temporada un episodio más para, según Kurt Sutter, poder dar un mejor cierre a las tramas y la serie está dispuesta a dejarnos pegados a nuestras butacas.

Lo que podía parecer un capítulo puente entre el descubrimiento de todos los pasteles por parte de los miembros de SAMCRO (Opie y lo de Piney, Juice con Lincoln, Bobby y Otto) y el desenlace final se ha convertido en un episodio que empieza suave, sigue calmado y acaba dando un acelerón de los que es difícil reponerse.

Si la semana pasada acabamos con ese gran Opie ciego de rabia, Burnt and purged away empieza con un gran Opie llegando por la mañana a casa de Clay para toparse con el rostro magullado de Gemma. Esta escena introductoria nos ayuda a ver que Gemma, por muy acojonada que esté (no se separa de su revolver) hará lo que sea necesario para mantener la familia que tanto le ha costado construir (incluso perdonar a Clay), algo que ya le dice a Unser más adelante. Ope, después de una breve charla desaparece del capítulo hasta casi el final.

En un corte bastante feo donde la música se para en seco cortando un poco el rollo, pasamos a ver a SAMCRO recibiendo a la IRA para su reunión con el cartel de Galindo. Por si Clay no tenía suficiente, ahora tiene que lidiar con la desaprobación de la IRA a la que no le gustó mucho que Jax jugase con sus bazookas la semana pasada. Como se puede apreciar, ni la IRA hubiese estado de acuerdo con el pacto Sons-Mayans-Galindo y Clay está a punto de ver las consecuencias. No se podrá decir que no va a recibir una lección esta temporada.

Y como quien no quiere la cosa pasamos a la otra línea argumental protagonizada por mi admirado Lincoln Potter. A Potter lo hemos visto subirse a una mesa durante una pelea, intimidar a Juice mientras habla de dibujos animados y ahora lo vemos fumando bocabajo. No hay duda que es un personaje singular como pocos. Pues bien, Lincoln está luchando su guerra particular, sin hacer mucho ruido y tirando de los hilos adecuados, lo que surtirá efecto en este episodio ¡y de qué manera! Como la carta de Juice no le sirvió, se ha dedicado en las últimas semanas a tirar de Otto y aprovechar que está más quemado que el mapa de bonanza para que se chive de los Sons.

Hace tiempo ya que en Charming se respira una atmósfera fría y algo triste (se acentúa aún más cuando Jax y Tara se van de picnic donde todo se vuelve cálido y agradable) y el hecho que lleguen los irlandeses a preparar el megatrato con el cártel no hace más que incrementar esta sensación. Asistimos así a la conversación entre Bobby, Jax y Clay donde Jackie Boy deja claras sus intenciones, no piensa quedarse ni un día más del necesario en el club. Bobby por su parte acepta el ocupar el trono de SAMCRO una vez Clay dimita, porque no acabará la temporada como presidente del club, eso es seguro.

Clay está jugando a demasiadas bandas. Para empezar dirige un club donde ya nadie confía en él y viendo el panorama va a sacar todo el dinero que pueda antes de irse, también está llevando las negociaciones entre irlandeses y mexicanos, lidiando con Gemma y los “pequeños” problemas por los que pasa su matrimonio y para colmo intenta solucionar lo de eliminar a Tara, un error que le va a costar caro.

Me encanta este plano

Al otro lado de la ley, Lincoln intenta recuperar la confianza de Roosevelt para que se una en su épica gesta. Mi buen amigo prepara lo que va a ser el golpe mortal, o eso parece. Cuenta con la inestimable ayuda de Otto y con cierta información que ha ido obteniendo del pobre Juice. A decir verdad, lo que vendría a ser la parte legal que lucha por convertir Charming en una especie de lugar idílico donde los Sons no puedan ejercer ningún poder, nunca lo había tenido tan fácil para conseguir su sueño. Con el alcalde Hale al mando y la urbanización Charming Heights en plena construcción, el pueblo va a cambiar radicalmente, si a eso sumamos que la pequeña mafia de los Sons of Anarchy está completamente rota… Haría falta un milagro para que en la quinta temporada no veamos a Tig de jardinero, Chibs trabajando en la panadería y Happy en la charcutería.

Volvemos con SAMCRO para ver, lo que a mi me ha parecido, una escena genial. En los trámites preparatorios de la famosa reunión IRA-Cártel, los chicos de Clay acuden a una casa de los irlandeses donde, para sorpresa de todos, tienen una especie de fábrica de bebés. Jax, al ver eso, no reacciona de otra manera que liándose a puñetazos con todos. Recordar lo que pasó Jax en la tercera temporada con el pequeño Abel y su viaje a Irlanda, es lógico pensar que no le haga gracia trabajar para gente de esa calaña. Por si no fuera poco, Jackie Boy debe afrontar el hecho que su ex-mujer Wendy aparezca en el peor momento para ejercer sus derechos como madre ante Abel. En otra época, Wendy no habría acabado de decir “Abel” que ya tendría un par de balas en la cabeza, pero hay cosas más importantes en juego como para dedicar esfuerzos a deshacerse de una yonki rehabilitada con aires de grandeza. Además el príncipe de SAMCRO es un hombre de paz ahora, veremos cuanto tarda en estallar.

Por su parte Clay decide hacer una visita a Tara, ya sabéis la chica casi muere por su culpa y todavía no había pasado a visitarla para ver que tal estaba y todo eso. Debo decir que en la promo del capítulo pensaba que Clay iría al hospital a acabar el trabajo que le encargó a Romeo, pero nada más lejos de la realidad. Lo que Clay intenta es persuadir a Tara para que le de las malditas cartas inculpatorias. El ultimátum definitvo: las cartas a cambio de una salida limpia de Charming. Lo que no tengo claro es que la salida vaya a ser todo lo limpia que se promete, tan limpia como un parto en una charca de barro, más o menos.

Acto seguido Clay abandona el hospital topandose con Gemma en su salida. El primer encuentro que tienen desde su trifulca. Gemma aprovecha para advertirle de que Opie lo anda buscando para saciar su sed de venganza y, con un beso y un “Te quiero” que suenan más a una despedida que a una reconciliación, abandona al presidente a su suerte. Seguimos en el hospital para ver como Tara empieza a recoger para irse a casa (la charla con Clay ha sido mano de santo), entonces llega Jax para contarle a Gemma su plan de abandonar Charming y empezar una nueva vida fuera del club. Algo que no le va a sentar muy bien a Gemma y algo me dice que utilizará esa gran cantidad de información que tiene guardada para atar a su familia a Charming. Es algo que ya hemos visto en otras ocasiones, Gemma moviendo los hilos desde atrás, sutilmente. Hasta esta temporada donde a Clay le ha empezado a tocar las narices el hecho de que su mujer se inmiscuya en los asuntos internos del club. Ahora ella tiene una oportunidad para mantener un poco el statu quo o dejar que SAMCRO se acabe de desintegrar por completo.

Una vez llegados a este punto, el capítulo mete quinta con dos escenas geniales. En la cárcel, Bobby visita a Otto para decirle que finalmente han liquidado al asesino de su mujer, lo que no sospecha es que Otto, harto de sufrir por un club que parece que nunca haya hecho nada por él (ni suiquiera pudieron proteger a su mujer), se va a cobrar su pequeña venganza. Ya dije en su día que Otto siempre ha sido el punto flaco de los Sons, el sitio por donde intentan acceder todos para derribar al club, y Otto siempre ha respondido de manera magistral sacrificándose en pos del bienestar de sus colegas. Pero una vez que el club le ha fallado y ha perdido lo que más amaba, al pobre Otto no le va a importar irse mientras se lleva a unos cuantos por delante y si es todo SAMCRO, pues mejor todavía. Aunque cada vez lo dudo más, siempre cabe la posibilidad de que en el último momento se desvele un plan magnífico de todos para salirse con la suya y que Juice y Bobby se hayan dejado detener para urdir un maquiavélico plan con Otto y salvar a los Sons de Lincoln.

Y la otra escena con la que concluye el episodio, empieza en el crematorio cuando Ope recibe la visita de Jax. Todo parece muy solemne y dramático. Jax, Ope y Unser viendo el horno, la caja en llamas, el chaleco ensangrentado, hasta que salen a la calle y empieza una tremenda persecución. Opie quiere llegar al club para saldar cuentas con Clay, Jax quiere llegar a Opie para evitar el desastre (sin Clay no hay salida de Charming). El clímax, aderezado con una perfecta canción para el momento, acaba en la mesa del club, de una manera que, a juzgar como había empezado el capítulo, nunca hubiera imagino.

Esta serie parece que se ha propuesto acabar con sus espectadores a base de ataques al corazón y por el momento lo esta consiguiendo. BRAVO.

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Escrito por Fran Vázquez

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Comentarios

  1. lo dice:

    Sí señor…muy bueno el capítulo. Por el avance yo también creía que clay a intentar de nuevo matar a tara. Mejor de esta manera, vemos como clay se está empezando a dar cuenta de que se está quedando solo…creo que por eso intenta solucionar el tema de las cartas por «las buenas»
    También genial el momento de clay,bobby y jax hablando del futuro presi y en cuenta a la salida de Jax y tara…está clarísimo que no lo van a conseguir!

  2. Victor dice:

    Joder, pedazo final de episodio, aunque para ser sinceros es justo lo que me esperaba al inicio del capítulo y no al final, aunque han sabido manejar con mucha clase el capítulo.Aunque como dice el dicho, mala hierba nunca muere,apostaría a que Clay no morirá a consecuencias de los disparos de Ope…seguro que el muy cabrón esconde un chaleco debajo…mañana saldré de dudas!!
    A este ritmo de bajas el vicepesidente de la próxima temporada de los Sons será Phil el novato! QUE PEDAZO TEMPORADA!
    Saludos!

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