Stargate Fanfic: Yo Replicante (1/2)

No soy humano, pero sueño como vosotros.
No soy una máquina, pero mis capacidades son infinitas.
Yo soy Quinto.
En un principio no había nada. El vacío absoluto, la no existencia. Y de pronto aparecieron, como si siempre hubieran estado allí, los más profundos secretos del universo y la conciencia sobre mí mismo. 
Muchas veces me he preguntado si la diferencia principal entre los humanos y yo no será nuestro comienzo. Llegáis a la existencia frágiles y vacíos, desprovistos de memoria, recuerdos o prejuicios. Tan débiles en vuestra envoltura de carne que no sobreviviríais ni un día sin la ayuda y la protección de otros humanos. Os acompañan sólo primitivos vestigios del instinto más básico: comer, dormir, respirar…

Yo lo supe todo desde la primera fracción de segundo de mi existencia. No tenía nada que aprender de los de mi especie, pues compartía todos sus conocimientos y fundamentos. Idéntico en todo a cada uno de ellos y al mismo tiempo completamente distinto por algo excepcional, intangible, imposible de localizar y corregir: mi curiosidad.
Los míos me consideraron defectuoso. ¿Pero qué es la evolución sino una afortunada cadena de minúsculos cambios que favorecen la prevalencia de unos individuos sobre los otros? Me sentí un paso más allá de mi propia especie, un salto hacia delante en nuestro desarrollo, algo nuevo y diferente. Un ser completamente solo.
Vuestros cerebros limpios, desocupados, ávidos de conocimientos se desarrollan lentamente según vais creciendo, hasta alcanzar la madurez y con ella la capacidad de moldear vuestras propias vidas según vuestros deseos y vuestros sueños.
¿Qué os hace tan diferentes a mí? Habéis aceptado otras formas de vida no basadas en vuestros mismos componentes orgánicos, pero me seguís considerando una máquina. Como vosotros, puedo soñar, puedo desear y puedo sufrir. Incluso puedo amar, por más que os cueste creerlo. Os amé como especie, por la belleza de vuestra complejidad, por el delicioso equilibrio entre vuestra imperfección y vuestra perfección. Y también os amé como a individuos. Amaba a Samantha Carter porque veía en su alma el reflejo de la mía, la compañera con la que compartir el saber y la necesidad de aprender y crecer. Pero ella me negó la consideración de igual, rechazó mi capacidad de amar y hasta cuestionó la misma existencia de mi ser transcendental.

Continuará..

The following two tabs change content below.

Hella

Latest posts by Hella (see all)

También te puede interesar:

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *