Review Once Upon A Time 1×10

¿Cuál será la enfermedad más dolorosa de todas? Y, si existiera, ¿tendrá una cura? Once Upon a Time nos conduce a través de un capítulo hermoso y lacerante a la vez. En un lado todo es dolor, pero al final se convierte en lo contrario. Y con las hadas, cuando todo parece ser de lo más maravilloso, se transforma en el colmo de los colmos. Entren si quieren descubrir las respuestas a las preguntas que recién les he planteado. No sé ustedes, pero conforme pasan los capítulos me voy enamorando más y más de esta serie…

El Amor es una enfermedad.

El episodio de esta semana, titulado 7.15 am, nos enseña que, exactamente, el amor es la más dolorosa. Una que, según mi adorado Rumpelstilskin, ha matado más que cualquier otra. Seguimos a Blancanieves y su príncipe en esta travesía llena de amor y dolor. Pero empecemos con sus alter ego en Storybrooke.

En un café es donde inicia y termina el asunto. O, al menos, en este capítulo. Mary Margaret se dirige todos los días a las 7.15 am a la cafetería donde David compra su café siempre. Una buena forma de ver al hombre que le arranca suspiros, pero otra forma de esas tan peculiares que tenemos los humanos para complicarnos la existencia. Ah, sí, el amor duele. Pero una paloma es lo que los termina juntando en otra travesía a través del bosque. Una paloma que podría terminar completamente sola sino es llevada a tiempo con su familia. Compadeciéndose y, claro, sintiendo alguna identificación con la paloma solitaria, la maestra Mary decide llevarla a donde pertenece, así tenga que atravesar una tormenta. Literal y emocionalmente, todo sea dicho.

Obvio, Mary cree que si logra salvar a la bendita ave, podrá aliviar de alguna forma el dolor que ella siente por David y porque su corazón sigue solo y falto de amor. Comienza la tormenta y Mary apura el paso hasta que tropieza. Y debo hacer un paréntesis porque, ¿a poco esa escena mientras la pobre colgaba de unas cuántas ramas no les recordó a alguna otra serie? Ajá, me acordé inevitablemente de Lost, en sus inicios, el 1×05, cuando Jack andaba buscando como desquiciado a su papá fantasmagórico. Ah, qué nostalgia.

¡Locke! ¿Dónde estás?

El paréntesis no resulta inapropiado, puesto que esta serie bebe de Lost y la tiene a cada rato referenciándola, dígaselo a esas famosas barritas Apollo que ya son muy comunes en Storybrooke. Bueno, regresemos a la damisela en peligro. Como es común en este tipo de escenas, David llega, ofrece su mano y la salva (admito que ese truco del “me resbalo, estoy a punto de caer y llega alguien” es un cliché muy innecesario a estas alturas del partido). En fin…

¡Wow, yo quiero una de esas súper barras!

La cabaña en la que los enamorados se ocultan me imagino que vendría siendo la de los enanos, no me queda muy claro, pero al menos sirve para que David y Mary sigan luchando por sus sentimientos el uno por el otro. Él confiesa que, al igual que Mary, la única razón por la que va a la cafetería a las 7.15 es para verla a ella. ¡Oooohhh! De igual manera, pese a que la White se muere de ganas de darle unos besitos, sabe que la esposa de David, Kathryn, podría estar embarazada. El pobre no sabe na’ de na’, y lo único que le interesa es tener una oportunidad con Mary Margaret. La cosa sigue complicada. Ellos se quieren pero, como siempre, algo anda allí echando a perder corazones. No obstante, aunque sólo por un instante, pasada la tormenta, Mary consigue algo de paz al ver a la paloma volar libre entre las demás aves; no más soledad. Qué bonito.

Sí, sería bueno ser una paloma...

Ambos terminan quedando de acuerdo en que lo mejor sería olvidarse. Resulta que la tal Kathryn no está embarazada, pero por muy desolado que el pobre David esté, decide que sí, debe empezar a olvidarse de Mary… ¡si tan sólo dejaran de encontrarse en la cafetería! Porque así sean las 7.45 el amor los llama y no puede haber señales más que suficientes para que cedan. Oh, sí, me he emocionado como una niñita:

¡Sólo que aguas con la bruja!

¿A dónde nos llevará esto? Imagino que comenzará lo usual de verse a escondidas. No creo que dure mucho, y eso que no quiero que nada me arruine lo bonito, pero con una Alcaldesa/Reina que se las trae a muerte con Blanca… Uf, miedo me da. No obstante, esto abre más posibilidades para seguir explorando esta relación y este capítulo ha estado lleno de buenos temas que tratar. El amor como enfermedad, que alivia y da dolores, palomas llenas de esperanza y…

Una cura para el amor.

¿Existirá? Pues con alguien como la inmundicia de acá arriba seguro que sí. Y lo único que hace falta es un cabello. Bueno, eso si eres Blancanieves, por lo que si buscas en la farmacia esa cura mágica que a muchos alguna vez seguro les ha hecho falta, pues me temo que deberás seguir buscando.

Y Rumpelstilskin sigue intrigando. Ya conocemos su origen, más no conocemos lo que trama. Durante muchos episodios, ha pedido cosas a cambio a los personajes. ¿Para qué necesitará todo lo que compra? Y especialmente, ¿para qué narices necesita un cabello? Me temo que no lo sabremos tan pronto, pero espero sea algo interesante.

Con una Caperucita Roja como esa me hago lobo.

En el mundo de los cuentos, vemos por fin a Caperucita, quien desde hace mucho tiempo ya me olía que era la chica sexy del restaurante. No fue una revelación de infarto, pero al menos ya vimos a la original y eso es de agradecer. Los personajes siguen cruzándose unos con otros, dando lugar a futuras historias interesantes que irán llenando el entretenido puzzle. Estamos en una época donde Blanca ayudó a Roja hace tiempo (¿salvándole de un lobo, quizá?). Desde entonces, la Caperuza le trae comida a Blancanieves para sobrevivir mientras permanece refugiada. Sin embargo, Blanca tiene síntomas de algo. Sí, otra vez el dichoso amor. ¿Es que no la puede dejar en paz ni aquí ni allá?

Qué cruel puede ser la ilusión...

En fin, en dos días el príncipe James se casará con Abigail, la hija del Rey Midas. Pero tampoco está contento. Su corazón pertenece a Blanca. Es inevitable. Pero Widmore… Perdón, el Rey George le ordena que debe olvidar a esa mujer. Sí, claro. Nuevamente es una paloma quien les da una oportunidad de reunirse. La carta es bien recibida por Blanca, que encuentra una esperanza y así evita tomarse la medicina… hasta que llega al castillo y es capturada. En su cautiverio conoce a Gruñón, uno de los famosos enanos, quien también sufre de la enfermedad que tanto aqueja en este episodio. Según nos cuenta, por eso está allí encerrado. No me ententendré con esta historia, sólo decir que para ser Gruñón me cayó muy bien. Vamos, que es un buenazo.

Primero Desmond y ahora Snow.

El Rey George, no obstante, es un tipo astutamente maquiavélico. Sólo quiere su reino y no le importa a quien destroce por el camino. Por eso, logra obligar a Blancanieves a que le diga a James que no lo ama. Ya no puedo resistirme. Sea aquí el Rey George, este no es más que otro Widmore cabroncete que disfruta destrozando a los enamorados. Si de por si el amor ya es bastante doloroso y complicado por sí solo, debe llegar este viejo hijo de su madre a hacer de las suyas. Y lo peor, así como en Lost, que reclamaba una isla, aquí reclama un Reino. A Alan Dale le gustan estos papeles y vaya que los hace bien, sólo lo veo y me dan ganas de ensartarle una espada.

Una vez hecho lo que tenía que hacer, así su corazón se haya partido en dos, Blancanieves se reúne con los enanos. Cuando mataron al supuesto Sigiloso me rasqué la cabeza. ¿No se supone eran siete, para qué matarlo así ahora? Pero luego se nos dice que en realidad eran 8. Sin Sigiloso, se forman los tradicionales 7.

Blancanieves y los siete enanos

Y esta imagen, de hecho, nos remonta al capítulo anterior, pues la Reina a través de su espejito mágico la está espiando justo en ese momento. Vaya, que esto de los detalles por capítulo se les da increíblemente bien. Así pues, la historia de la chica comienza a edificar más paredes a su alrededor. Ya tenemos otra pieza, los enanos. Lo único que me revienta es que, cuando finalmente James había decidido mandar todo al carajo y lanzarse por su amada, la Nieves ya se tomó la poción que le hará olvidar al Príncipe para así curarse de amor. ¡Me lleva…! Lo que decía: aquí no tenemos un final tan bonito como en Storybrooke, pero sabemos que el Príncipe siempre la encontrará. Aunque supongo que James sólo volverá a verla hasta que la encuentre muerta y la reviva con un beso, pero de aquí a eso aún falta otro largo trecho, pues como ya decía, una Reina Malvada ronda por allí, esperando el momento de consumar su venganza… y, de hecho, ya tiene la manzana. Es increíble que a pesar de ya conocer la historia, la manera en que la están estructurando para contarla me fascina. Como algunos por allí dicen: no importa qué cuentas, sino cómo lo cuentas. Y, en este caso, aplica bien.

No me gusta tu actitud.

Sólo para terminar, comentar que aún sabemos quién es el misterioso hombre que llegó a Storybrooke. Sólo sabemos que lleva un caja y dentro se oculta nada más y nada menos que una máquina de escribir. Emma nos pone la duda de si el tipo ya había estado antes en el pueblo. La alcaldesa dice que le parece familiar. Su sonrisa enigmática y picarona me dice que oculta algo. No tengo ni idea de qué pueda decir el hecho de que sea escritor… A menos que su personaje resulte ser una especie de Jacob. No, no, espera, más bien comienzo a pensar que fue el tipo que escribió el libro de los cuentos que tiene Henry. ¿Sabrá dibujar?

En fin, como pudieron darse cuenta, este capítulo me encantó. Así pues, nos han enseñado que la enfermedad más mortal de todas puede llegar a ser el amor e incluso puede llegar a tener cura. Bah, pero eso ya lo sabíamos, así como también que no siempre tiene que ser todo dolor, ¿verdad? Ahora me pregunto qué otras historias nos tendrán preparadas. ¿Qué pasará con David y Mary Margaret? ¿Qué hará la Alcaldesa luego de verlos en tan romántico beso? ¿Quién narices es el escritor? ¿Y por qué me gusta más y más esta serie?

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Elihú Juárez

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Comentarios

  1. Angel Lorente Graciano Angel Lorente dice:

    Cada vez me gusta más esta serie, no llega a ser algo espectacular pero entretiene y mucho a cada capítulo.
    Este concretamente estubo muy wapo, se nota que se acerca algun momento emocionante de verdad 😛
    Y destaco también la siempre genial actuación de Rumpelstilskin, me encanta! 😀

  2. Elihú Juárez dice:

    Sí, es verdad, tiene un no se qué que hace que la veas embobado, jaja, al menos en mi caso. Desde Lost, hacía mucho que no sentía nada parecido al ver una serie, esperemos siga prosperando y llegue a ser muy muy grande 😀

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