Stargate Nazca 1×02- Nazca 8000 Antes de Cristo

Arabelle recibe una notificación por parte del Excoronel Merane de que él estará
al mando del proyecto Nazca, ella será enviada junto a su equipo a la Isla de
Pascua, en el Pacifico Sur. Sherab, estando al tanto del asunto, advierte a Merane
de que ha de hacer ese viaje y descubrir que se oculta en la Ballena. Merane, tras encontrar a los Annunakis en los Astronautas, decide de que es demasiado
peligroso y prohibe la misión.

Lucia: ¡Sé que va a asumir el mando de esta expedición a Nazca en …!

Merane: ¡Señorita Mendez! ¡Disculpe mi franqueza! ¡Pero no la conozco!

Lucia: ¿Y que tiene que ver?

Merane: ¿Cómo confiar en sus brebajes?

Lucia: ¡Tania está analizándolos!

Merane: ¡Lo siento Lucia! Pero, me temo que Nazca ahora está bajo mi mando por
el comité de los cuatro. Pero, aún no he determinado quienes se quedarán y
quienes enviaré a Pascua.

Lucia: ¿Pascua?

Merane: ¡Aún hay tiempo! ¡Verá estos días han sido duros y complicados, por lo
que espero, que al menos desde que tomamos preventivamente su brebaje anti-annunakis, así recién bautizado por el comité, nos ayude a no ser poseídos
por ellos. Ellos también la toman, así que no hay peligro que ninguno del grupo
se vea afectado.

Lucia: ¡Espero que mi ayuda sea valorada por su grupo!

Arabelle: ¡Merane! ¡Tenemos que hablar!

Merane: ¿Qué pasa Arabelle?

Arabelle: ¡Me acaban de informar! ¡Sherab ha tomado el brebaje!

Merane: ¿Qué? ¿Ha tomado el brebaje?

Lucia: ¡No! ¿Cómo?

Merane: ¡Señorita Mendez? ¿Cómo contrarrestamos ese brebaje?

Lucia: ¡Solamente él puede regresar!

Merane: ¿Cómo?

Lucia: ¡Solamente necesita un punto de referencia atemporal!

Merane: ¿Qué? ¿Cómo?

Nazca, año 8000 antes de Cristo, la planicie está llena de edificaciones
extrañas, los antiguos Nazca están ahí arrodillándose ante hombres con ojos blancos. Sherab es descubierto y este intenta ocultarse en alguna de las edificaciones. Sin saber por que entiende lo que dice otro. Una especie de
sacerdote.

Sacerdote: ¡Veo que estás tratando de huir de los demonios!

Sherab: ¿Quién es?

Sacerdote: ¡Uno de los sacerdotes! ¡Los demonios dominan a nuestro pueblo
desde hace demasiado tiempo! ¡Hay que destruir todo esto!

Sherab: ¿Qué? ¿Cómo los vencemos?

Sacerdote: ¡Algunos resistimos a la posesión de los demonios, pero otros han
sido sometidos! ¡Dicen ser nuestros amos! ¡Pero, son como nosotros!

Sherab: ¿Cómo nosotros?

Sacerdote: ¡Tú eres uno de los guerreros de mi pueblo! ¿Cómo has escapado de
la dominación de estos demonios? ¡Antes te vi, vi tus ojos en blanco! ¿Cómo has escapado a su dominio?

Sherab: ¡No entiendo!

Sherab observa que va vestido como un antiguo Nazca.

Sherab: ¿Qué diablos?

Sacerdote: ¿Eres otro tipo de demonio? ¿Quién eres?

Sherab: ¡Mi nombre es Sherab y vengo del futuro! ¡Para saber como ustedes vencieron a los Annunakis!

Sacerdote: ¿Así llaman en el futuro a esos demonios?

Sherab: ¡Así es! ¡Han sido liberados!

Sacerdote: ¿Liberados?

Sherab: ¡Intenté advertirles del peligro pero…!

Varios guerreros Nazca los apresan. Tienen los ojos en blanco y se los llevan a
una de las instalaciones. Son llevados a una estructura, cerca de uno de los
actuales dibujos.

Allí, en el interior son abandonados en una sala, sin puertas ni ventanas. Están aislados y el calor empieza a subir. Una voz se oye.

Voz: ¡Los humanos son nuestros esclavos! ¿Cómo osáis resistir? ¡El calor os hará sucumbir!

Sherab: ¡No podréis con nosotros! ¡Algún día alguien os vencerá!

Voz: ¿Vencer a los Annunakis? ¡Nadie puede!

Sacerdote: ¡Silencio, Sherab! ¡No des más información de la cuenta!

Sherab: ¡Hace calor aquí!

Sacerdote: ¡Son demonios!

El sacerdote se pone en posición de meditación a sorpresa de Sherab. Que a duras penas aguanta el calor y se apoya contra la pared.

Sherab: ¿Cómo lo hace? ¿Cómo lo soporta?

Sacerdote: ¡Mi cuerpo puede sucumbir, mi mente, mi alma pura me protegen!

Sherab: ¿Cómo?

Sacerdote: ¡Los dioses te han mandado del futuro para salvarnos, guiarnos para destruir a estos seres y por eso he de vivir!

Sherab: ¡No!

Sacerdote: ¿A qué has venido entonces?

Sherab: ¡A descubrir los secretos del símbolo de la ballena!

Sacerdote: ¿Ballena?

Sherab: ¡El ser de mar!

Sacerdote: ¿El charco de los demonios?

Sherab: ¿Charco de los demonios?

Sacerdote: ¡Es una cosa circular, que es capaz de atrapar el agua y de hacer aparecer, desaparecer a los demonios!

Sherab: ¿Un teletransportador?

Sacerdote: ¿Teletransportador?

Nazca – Presente – Enfermería

Merane: ¿Qué le pasa a Sherab? ¿Puede hacerle recuperar señorita Novoa?

Eva: ¡No! ¡Está en una especie de coma extraño!

Lucia: ¡Hay que dejarle! ¡Dejar que prosiga su viaje!

Eva: ¿Y luego?

Arabelle: ¡Por ahora estoy yo al mando! ¡Nadie hará nada hasta que él vuelva!

Merane: ¡Deberé informar al comité!

Arabelle: ¡Adelante!

Merane: ¿Qué secretos oculta la ballena?

Arabelle: ¡No excavaremos hasta que Sherab nos garantice mediante este viaje a través del tiempo que es seguro!

Merane: ¡Está bien! ¡El gobierno argentino tampoco sé si nos va a dejar seguir investigando!

Arabelle: ¿Por qué no? ¡No hacemos nada malo!

Merane: ¡Salvo liberar a antiguos demonios! ¡Gente de las poblaciones extrañas está siendo poseída por demonios y lo achacan a que nosotros estamos violando
una especie de tierra sagrada antigua!

Arabelle: ¡Tonterías!

Merane: ¡Hay que darles el brebaje mágico!

Arabelle: ¡Apenas es fácil de hacer llegar hasta aquí suministros para poderlo fabricar e sintetizar para nosotros! ¿Cómo darle a la población?

Merane: ¿Y que le decimos al gobierno de Buenos Aires?

Arabelle: ¡Nada por ahora! ¡Al menos hasta que el comité decida lo contrario!

Lucia: ¡Perdonen! ¡Hay que esperar!

Nazca – 8000 años antes – Celda

Sherab: ¿Qué es ese charco?

Sacerdote: ¡No lo sé! ¡Lo usan los demonios!

Sherab: ¿Cómo son físicamente los demonios?

Sacerdote: ¡Tienen formas extrañas! ¡Ojos completamente negros, la piel como de piedra y tienen extraños poderes!

Sherab: ¡Quiero ver a alguno de ellos!

Sacerdote: ¿A alguno?

De repente entra un Nazca con los ojos en blanco.

Hombre: ¡Lo siento! ¡Vuestros amos os han juzgado indignos de sus dones!

Sacerdote: ¡Demonios! ¡Son demonios!

Sherab: ¡Llevanos al charco!

Hombre: ¿Al anillo? ¡Ellos no permitirán que lo use! ¡Ningún infiel puede usarlo!

Sherab: ¡He resistido al poder de tus amos!

El sacerdote se acerca al hombre y le mira a los ojos.

Sacerdote: ¡En ti, aún hay una persona noble! ¡Un noble ser!

Acaricia la cabeza del hombre.

Sherab: ¿Qué hace?

Sacerdote: ¡Liberar su alma!

Sherab: ¿Su alma?

El hombre de repente recupera el marrón de sus ojos.

Hombre: ¿Qué pasa? ¿Qué ha pasado?

Sacerdote: ¡Te he liberado por un rato de tus demonios! ¡Ayúdanos a salir de aquí!

Con la ayuda del hombre, logran salir sin muchos problemas.

Sherab: ¿Cómo ha hecho eso?

Sacerdote: ¡Sherab! ¡Yo también oculto secretos! ¡Pero ha de ver, en lo que estamos trabajando algunos Nazca!

Sherab: ¿En que trabaja?

Sacerdote: ¡Ya lo verá!

Se adentran en el poblado de los Nazca, ahí no parece haber ninguno poseído.

Sherab: ¿Cómo es que…?

Sacerdote: ¡No todos son lo que parecen, pero la mayoría toman algo que les damos a los Nazca!

Sherab: ¿Les damos?

Sacerdote: ¡Un brebaje para que los poderes mentales de los Annunakis no les influencie!

Sherab: ¿Y si los Annunakis les descubren?

Sacerdote: ¡Es un pequeño pueblo!¡Créeme! ¡Hay varios puntos del planeta, dónde mi gente está operando en secreto, mezclándose con sus gentes! ¡Con los esclavos
de los Annunakis!

Sherab: ¿Para qué?

Sacerdote: ¡Nosotros, mejoramos a vuestra especie, pero ellos bloquearon esas mejoras! ¡Y solamente podremos liberaros a la larga de su influencia si les expulsamos y enterramos el charco!

Sherab: ¿El charco?

Sacerdote: ¡El stargate!

Sherab: ¿Stargate?

Sacerdote: ¡Si me ayudas a expulsar a los Annunakis! ¡A expulsarlos de nuestra dimensión! ¡En una dimensión fuera del tiempo! ¡Entonces, te mostraré lo que es! ¡Aunque luego enterraremos y derribaremos todo! ¡Entonces, constituiremos los dibujos! ¡Además, aún hay trabajo que hacer!

Sherab: ¿Trabajo que hacer?

El sacerdote le mira a los ojos.

Sacerdote: ¡Tu gente no lo sabe! ¡Aunque las profecías mayas, parecen estar a punto de cumplirse! ¿No? ¡Estáis cerca! ¡Has venido a por respuestas! ¡Pero hemos de expulsar a los Annunakis de nuestro tiempo! ¡Aunque mi pueblo esté extinguiéndose!

Sherab: ¿Tu pueblo?

Sacerdote: ¡Buscábamos pasar a la cuarta dimensión! ¡Pero en ese momento, conocimos a esos Annunakis! ¡El stargate que inventamos, parecía podernos
ayudar a acelerar los viajes por el universo! ¡Así que los implantamos en los
planetas habitables! ¡Pero los Annunakis nos sorprendieron y nos atacaron! ¡Destruyeron nuestra planeta y tuvimos que huir! ¡Entonces nos pusimos aquí!

Sherab: ¿Cómo funciona ese stargate?

Sacerdote: ¡Ahora no! ¡Tenemos trabajo que hacer!

Sherab: ¡De acuerdo! ¿Me dirás quienes sois y que queréis?

Sacerdote: ¡Los humanos tenéis mucho potencial! ¡Podéis llegar a ser mejores
que nosotros! ¡Pero lo que os han hecho los Annunakis impide que eso se
desarrolle! ¡Y haremos todo lo posible para vencerles!

Sherab: ¿Qué plan tenéis?

Sacerdote: ¡Estamos preparando algo para que en tu época, podáis salvaros! ¡Aunque no sé que sucederá si los Annunakis se escapan de la prisión que estamos
a punto de hacer…! ¡Retenedle!

Sherab: ¿Qué?

Sacerdote: ¡Estás a punto de volver a tu época y la persona que posees no tiene tu poder mental!

Sherab: ¡Entiendo!

Los Nazca le atrapan.

Presente – Enfermería

Sherab de repente despierta ante la mirada de Eva.

Eva: ¡Has vuelto!

Sherab: ¡Sí! ¡Al parecer el efecto de ese brebaje no dura demasiado!

Eva: ¿Y qué has descubierto?

Sherab: ¡Demasiada poca cosa! ¡Debo ayudar a ese sacerdote a llevar su plan para encerrar a los Annunakis!

Eva: ¡Tu cuerpo está demasiado débil ahora para eso!

Sherab apenas se puede levantar.

Eva: ¡He de informar a Arabelle y Merane! ¡La situación es tensa por aquí!

Sherab: Pero… ¿Y cómo vuelvo?

Eva: ¡Deberás ser paciente!

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Frederick Engel

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