Stargate Fusión 5-2 : El regreso parte 2

Varias naves rodean el planeta dónde están Sheppard, Jonak, Todd y 
compañía.
Esas naves llegan y de ellas sale Michael o al menos eso parece.
Michael se aproxima al lugar dónde se sucede la reunión entre su enviado 
Jonak y los demás.
Rodeado por sus hombres, rodea el lugar. Sheppard y los demás observan
desde lejos la situación. Ladom Radim ha ordenado marcar un perimetro de
seguridad, ya que desconfia plenamente de Michael. Los Wraith de Todd
también junto a Jennyl y satedanos marcan un perimetro.
Michael entra en el edificio de la reunión, dónde es recibido por Ladom 
Radim.

Ladom: ¡Bienvenido, Michael! Espero que pueda explicarnos el porque de su
presencia aquí. 

Michael: Sabe perfectamente porque estoy aquí. No es la primera vez desde
que los atlantianos están aquí en nuestra galaxia, que nos vemos azotados
o los humanos se ven azotados por una plaga. Primero, despertaron
prematuramente a los wraith, segundo, me crearon a mí, tercero despertaron
la furia de los replicantes que habíamos paralizado y cuarto, esta plaga
de esa raza que está aniquilando tanto a wraith como humanos sin piedad.
Las fuerzas por separado que pueden defender esta galaxia se han visto
mermadas. Cosa que no favorece a ninguno de los contendientes. Ni a los
míos, ni a los de esta naciente confederación de planetas de Pegasus, ni
a los Atlantianos y ni tan siquiera a los wraith, que son los más
perjudicados por esto.  

Todd: ¡Eres una aberración...! 

Michael: Creada por tus amigos humanos. 

Todd: ¿Tanto odio tienes en tu interior que debes provocar tantos azotes
desmesurados?

Michael: No soy el mismo que hace años. La clonación tiene su utilidad. 

Ronon que se acerca apuntando a la cabeza de Michael. 

Michael: ¡Mátame! Lo merezco, pero me complacerá ver, como vuestra
ridícula alianza es capaz de acabar con mis fuerzas. Además matar este
cuerpo no matará mi ser. 

Ronon: ¿Qué significa?

Michael: ¿Dónde está el Doctor Makaay?

Ronon: Está en su galaxia. 

Michael: ¡Lástima, él entendería de que hablo! ¿Beckett?

Ronon: Tampoco está. 

Michael: ¡Que grave desilusión! ¿Quién podrá entender que es ser el clon
de uno de los seres más crueles de esta galaxia?

Ladom: ¡Ronon! ¡Baja el arma! 

Ronon: ¡La tendré a punto por si acaso! 

Ronon se guarda el arma. 

Michael: Ahora que sabemos que soy uno de los muchos Michael que habitan
esta galaxia, podemos hablar con calma. 

Ladom: ¿Cuántas copias de ti mismo tienes?

Michael: No sabría decir, pero será difícil que capturéis al original. 

Sheppard se aproxima, junto a otros. 

Sheppard: ¿Michael?

Teyla saca un cuchillo y amenaza a Michael. 

Teyla: ¿Cómo has sobrevivido? ¡Yo misma te maté! 

Michael: Lo sé. Lo sabemos. 

Teyla: ¿De que habla?

María: ¡Es un clon, claramente! ¡Ha de serlo! Tal como clono a Beckett
para lograr sus objetivos y al verse con sus fuerzas mermadas, decidió
clonarse, intentando un ataque a Atlantis. 

Michael: Eres inteligente. Sería una lastima que fueses sacrificada a los
wraith. 

Teyla: ¡John, este asesino merece morir! 

Michael: ¡Teyla! Ya me mataste una vez. ¿Cuántas veces necesitarás matarme
para ver satisfechas tus emociones? ¿Para verte compensada? 

Teyla: ¡Mataste a parte de mi pueblo y experimentaste con él! ¿Crees que
mereces algún tipo de compasión?

Michael se arrodilla. 

Michael: ¡Hazlo! ¡Acaba ya con tu dolor! ¡Mátame! ¡Mátame una y otra vez!
¡Complace tus instintos! 

Teyla le da una patada a Michael que lo deja tirado en el suelo pero Sheppard le ordena que pare. 

Teyla: ¿Por qué no podemos matarle?

Ronon: Yo mismo lo haré en el momento que nos la juegue. Todos sabemos
que va a jugárnosla en cualquier momento. 

Ladom ayuda a Michael a levantarse. 

Ladom: ¡Espero que disculpe a nuestros aliados! 

Michael: Muchos pueblos de esta galaxia sufrieron en parte por mi culpa
grandes calamidades. Con la droga hoffana mate a muchos, para acabar con
los wraith de alguna forma. Vuestras miradas de odio revelan ese deseo de
asesinarme que ocultáis. Pero, yo no soy el único Michael que hay. 

Sheppard: ¡Estos ególatras acaban teniendo clones! 

Michael: ¡John Sheppard! Coronel. ¿Acaso hay alguien más que posee clones?

Sheppard: Bueno en mi galaxia de origen hubo un tipo llamado Baal, que
tiene una serpiente en su interior que es en realidad Baal poseyendo a un
humano como anfitrión que se clonó para dificultar ser atrapado.
Por eso... El comentario. 

Michael: ¡Me llamas ególatra! El rencor que reside en mi interior, el odio
que siento
por todos vosotros y el desprecio que siento, nacen del momento en que los
atlantianos experimentasteis conmigo para transformar mi naturaleza,
actuando como si fueseis dioses. 

Sheppard: ¡Todos conocemos tu historia! ¿Por qué no debemos matarte a ti y
tus clones?

Michael: ¡Tenía curiosidad por ver como funcionaba esta alianza, esta
confederación tan nueva! Y ya que hay incluso algún wraith en ella. ¿Por
qué no yo? ¿Acaso no pertenezco a esta galaxia?

Sheppard: Tu lugar es en alguna prisión o planeta sin stargate del cuál
fugarte. 

Michael: Bonito sentido de la justicia. Me encantaría ver que pasaría si
algún wraith hubiese decidido converirte o intentar convertirte en wraith.
De que sucedería si al volverte de nuevo humano, los humanos desconfiasen
de ti, te encerrarán, desconfiaran de ti, siendo un ser, que ya no es ni
humano ni wraith. ¡Dime, Sheppard! ¿No serías capaz de cualquier cosa para
acabar con todos aquellos que han arruinado tu vida?

Ladom: ¡Menos hablar del pasado! ¿Cómo hacemos esta alianza para acabar
con el nuevo enemigo al cuál se le conoce como los Korax?

Michael: Bien. Ciertamente es necesaria una tregua global, hasta
derrotarles. Los Atlantianos tienen o conocen tecnología de los Antiguos
que podría sernos útil. ¿Dónde están vuestras naves?

Sheppard: No han aceptado enviarnos refuerzos y estamos bajo mínimos. 

Michael: Podría acabar con vosotros sin esfuerzo, al parecer. Creo que es
hora de que los Atlantianos vuelvan a su casa. 

Michael aprieta algo en su muñeca cuando varios disparos van acabando con su vida. Varios dardos y demás atacan la posición de la reunión. Las naves
de Todd y los viajeros tratan de interceptar los ataques de Michael, pero Sheppard y los demás intentan organizar una evacuación por el stargate,
pero este está siendo abierto por los ejércitos de Michael. 

Ladom: ¡Tenemos que ir a las bases subterráneas! ¡Confío en que lograremos
refugiarnos hasta que decidan irse! 

Sheppard: ¡No se irán hasta acabar con nosotros! 

Unas naves de configuración distinta parecen provocar la huida de las
tropas de Michael.Dichas naves aterrizan, ante ellos. Aparecen los
furlings, de los cuales Sheppard no tiene conocimiento de cómo son ni
quienes son. Pero uno de ellos, Zeborian se dirige a ellos. 

Zeborian: ¡Herederos de los Atlantes, Antiguos, Alteranos...! ¡He venido
a esta galaxia para ofrecer mi ayuda para acabar con los enemigos que
azotan cómo una plaga en esta galaxia! Esperemos que los humanos de la
Tierra entiendan las graves amenazas que aquí se están planteando. Ahora
ellos ya han despertado del sueño que les hemos enviado por el stargate.
Así descubrimos que hay, otros de la Tierra aquí, que necesitan ayuda. 

Sheppard: ¡Agradecemos la ayuda! Pero... ¿Quiénes sois?

Zeborian: Hace miles de años hubo una alianza entre cuatro razas, la
nuestra, los furlings, con asgards, antiguos y knox. 

Sheppard: Vale, sois los que faltaban por conocer. 

Zeborian: ¡Exacto! Y lamento que al acceder a nuestras bases de datos,
estos Korax, hayan llegado hasta Pegasus y puedan llegar hasta vuestra
galaxia de origen. Nosotros somos responsables de dejarles llegar hasta
aquí, pero les hemos seguido hasta aquí para acabar con ellos, pero sin
una alianza firme entre todos, no podremos acabar con ellos. 

Ladom: ¡Estoy de acuerdo con usted, señor! 

Zeborian: ¡Bien, es hora de trabajar en ello! 

Entre tanto en la Destino, Peter Meyers y Ginn hablan cara a cara. 

Ginn: ¡Es evidente de que deberemos trabajar en conjunto para encontrar un
planeta viable para mi gente! 

El Doctor Yamamoto se acerca. 

Dr.Yamamoto: ¡Perdonad que interrumpa las negociaciones, pero...!
¡Vosotros podéis ocupar la consciencia de los humanos. ¿No? 

Ginn: ¿A dónde quiere llegar?

Dr. Yamamoto: Sabemos que las piedras son como transmisores de conciencia.
Seguramente sea más fácil en la Vía Láctea encontrar un planeta viable. Y
usando las piedras, tal vez podamos transferiros a nuestra galaxia mucho
más fácilmente que trasladar nuestros cuerpos. 

Ginn: Ciertamente sea una solución. Pero en vuestro planeta... ¿Confiarán
en nosotros?

Dr.Yamamoto: ¡Dejad que hable con ellos o que venga el General O’Neill y
el Doctor Jackson a la nave, para dialogar con ustedes, mejor de lo que
nosotros podríamos hacer! Y aprovechar la siguiente conexión para
establecer una conexión entre piedras. 

Ginn: ¡Hablaré con mi gente! 

Dr.Yamamoto: ¿Conocen alguna tecnología para devolver un cuerpo a Ginn y
la Doctora Perry?

Ginn: ¡Sí! Cuando sea el momento, yo me quedaré aquí, para hacer mi parte
del trato, devolverles cuerpo a Ginn y Amanda Perry, además de ayudarles
a recuperar a la tripulación original de esta nave de su extasis, que al
parecer tiene algunos fallos en su programación. 

Dr. Yamamoto: ¿A que se refiere?

Ginn: En un momento dado, el éxtasis fue alterado para que saliesen de él
a los 300 años en lugar de los 3 años. Un error producido por algún
fenómeno astronómico.
The following two tabs change content below.

Frederick Engel

Latest posts by Frederick Engel (see all)

También te puede interesar:

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *